En Kolorguide tenemos una máxima: “El tratamiento de corona no es eterno; es un estado físico inestable que tiende a desaparecer”.
Muchos impresores se preguntan por qué un material que salió de extrusión con 42 dinas, llega a su prensa con 34 dinas arruinando la producción. La respuesta no es solo química, es geográfica y financiera.
- La Ciencia: “Flipping” Molecular y Migración
La descarga corona oxida la superficie del film para que la tinta ancle. Pero esas moléculas son inestables y, con el tiempo, giran hacia adentro del material buscando equilibrio. Además, los aditivos deslizantes (slip agents) migran a la superficie, creando una capa de cera invisible que anula el tratamiento. - El Factor Geográfico: No es lo mismo el Amazonas que Atacama
La velocidad de este decaimiento depende de dónde esté tu planta:
Zonas de Alta Humedad (Amazonas, Centroamérica): La humedad acelera la pérdida de receptividad. El tratamiento puede “morir” en semanas.
Zonas de Calor Extremo (Desierto de Atacama, Medio Oriente): El calor actúa como un motor que empuja las ceras a la superficie mucho más rápido.
- La Realidad Financiera
Confiar en la etiqueta del proveedor o en el “ojímetro” no es una estrategia, es una apuesta de alto riesgo. En la conversión de empaques, no hay puntos medios:
“O HAY DATOS, O HAY DESPERDICIO”
Si no tienes un dato preciso de la tensión superficial justo antes de aplicar la tinta, estás arriesgando solventes, sustratos y horas hombre. Un error de 3 dinas es la diferencia entre un cliente satisfecho y una devolución masiva.
La Conclusión de Kolorguide:
No importa si estás en una zona húmeda, seca, fría o caliente. El tratamiento es perecedero y la única forma de dominarlo es con medición constante a pie de máquina.
SI NO LO MIDE, NO SIRVE.